Tercera parte

Las bacantes

Para terminar, el cuento “las ménades” de Julio Cortazar se relaciona directamente con Las bacantes de Eurípides. El cuento cortazariano redescubre el motivo del éxtasis del ser humano como parte fundamental de la humanidad. El pensamiento apolinio como el dionisiaco son parte del razonamiento general. Eurípides presentó su obra con el descubrimiento y sensibilidad de esta parte del ser humano. Cortazar en cambio, transmotiva la narración por medio de un elemento que el no controla: el cambio de contexto.

El cuento de Cortazar toca los motivos del éxtasis del conocimiento por medio del placer lúdico en el teatro. El placer que Eurípides ya había plasmado en el descubrimiento de los ritos de las bacantes en honor a las Menades. El momento lúdico y de éxtasis pueden llevar también al conocimiento humano. Sin embargo, el cuento de Cortazar sorprende porque el contexto no es el propicio del teatro moderno, el rito no se contempla como normal en las ceremonias intelectuales modernas.

Desgraciadamente, en este caso el conocimiento de la obra clásica no fortaleció el cuento del argentino. El nombre del cuento acerca demasiado al lector con historia, ya se sabe que va a pasar al final. Los recursos que presenta el autor no sorprenden y solo nos transporta hacia Eurípides. El éxtasis que presenta el autor clásico si que emociona al lector, sin embargo el cuento moderno, muy bien escrito, le falta la riqueza y el transfondo que permeabiliza Eurípides.

El humanismo se ve disminuido en la obra de Cortazar; aparece en el cuento del argentino una sensación de banalidad en el rito extásico. El argentino no plasma la fuerza que el placer lúdico puede significar en el ser humano, en su lugar vacía el sentido en una especie descontrol histérico que no lleva hacia ningún lado sino hacia la antropofagia sin sentido alguno, sin transfondo.

Para terminar este ensayo, se debe decir en pocas letras que el conocimiento del los libros clásicos griegos va más allá de la literatura. La cultura heredada aparece en nuestra manera de ver el mundo, en nuestras acciones cotidianas, en nuestras decisiones.  Se debe conocer esta literatura porque nos plantea las preguntas necesarias para la entendernos, para intentar la llegada del autoconocimiento por mano propia. En otras palabras debemos conocer estas obras para ser o intentar ser un poco más humanos.


[1] Kafka, Franz, “Prometeo” [en linea]. Fecha de consulta: 15/12/2009. http://www.literaberinto.com/vueltamundo/prometeokafka.htm

[2] Kafka, Franz, “Prometeo” [en linea]. Fecha de consulta: 15/12/2009. http://www.literaberinto.com/vueltamundo/prometeokafka.htm

[3] Kafka, Franz, “Prometeo” [en linea]. Fecha de consulta: 15/12/2009. http://www.literaberinto.com/vueltamundo/prometeokafka.htm

[4] Kafka, Franz, “Prometeo” [en linea]. Fecha de consulta: 15/12/2009. http://www.literaberinto.com/vueltamundo/prometeokafka.htm

[5] Kafka, Franz, “Prometeo” [en linea]. Fecha de consulta: 15/12/2009. http://www.literaberinto.com/vueltamundo/prometeokafka.htm

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